BUSCAR APOYOS. COMUNICACIÓN Y PROYECTOS. FASE III

BUSCAR APOYOS. Dice el conocido lema futbolero «You´ll never walk alone» (Nunca caminarás solo). Un proyecto, sobre todo cuando se trata de una apuesta personal, es inevitable que se sustente en el empuje de su promotor, a él y a nadie más, le toca tirar del carro. Pero ese factor personalista no debe ser una cortina de humo que nos distraiga de la necesidad de contar con apoyos que nos ayuden a sacarlo adelante y a que sea un éxito.

Buscar apoyos se puede considerar como el primer examen serio al que se somete todo proyecto, porque en esta fase ya estamos poniendo sobre la mesa cosas tangibles y perseguimos objetivos concretos: Respaldo, asesoramiento, financiación, colaboración, apoyo. A todos los interlocutores tendremos que contarles qué queremos y de todos debemos tener claro qué esperar.

Existen muchos libros de cabecera sobre cómo abordar proyectos emprendedores y sobre fórmulas de desarrollo de negocio. En este enlace podemos ver 7 sugerencias de títulos con especial recomendación para: «Generación de modelos de negocio» de Alex Osterwalder en el que a través de una herramienta que llama Business Model Canvas (Lienzo de Modelo de Negocio), explica de una manera gráfica y sencilla, en un cuadro de 9 módulos, cómo generar valor e ingresos para una empresa o proyecto respondiendo a 9 cuestiones. Una de ellas es precisamente: buscar socios clave.

Pero por buscar apoyos no entendemos sólo encontrar socios para el proyecto. Hablamos fundamentalmente de 3 tipos de apoyo, cada uno con un papel distinto, que a los promotores les corresponde atribuir:

  1. Apoyos emocionales. Son aquellos que nos transmiten confianza y respaldo moral. Pueden ser personas cercanas, que ven el proyecto como observadores, puesto que no participan. Con ellos hay que compartir la visión más personal de nuestras ideas, puesto que lo mejor que se puede recibir de ellos es la experiencia y el apoyo anímico.
  2. Apoyos colaborativos. Es el tipo de apoyo más delicado porque en este caso hablamos de perfiles puramente operativos. Se trata de elegir a las personas con las que formar un equipo, a un grupo de colaboradores externos, a fuentes de financiación o a candidatos a proveedores. En este caso estamos obligados a ser sumamente convincentes y seguros a la hora de explicar el proyecto puesto que, en este punto, se supone que hemos elegido bien a nuestros interlocutores y queremos obtener resultados.
  3. Apoyos revulsivos. Aquí nos referimos a aquellos que se podrían considerar una especie de cenizos, los especialistas en ver en el lado negro de las cosas. Estos casos siempre aparecen, siempre, en forma de escepticismo, o de comentarios desafortunados e inoportunos. Pero pensemos en una cosa: en esa sonrisa estilo Clark Gable que pondremos cuando tengamos éxito y los agoreros nos pregunten: ¿qué, qué tal, no funcionó, verdad….?

Pero hay otro tipo de apoyo revulsivo que sí debemos tomarnos más en serio. Es el de la crítica razonada. Son los comentarios que desde un punto de vista técnico nos hacen sentir las dificultades del proyecto. En estos casos es cuándo tenemos que tener la cabeza fría y valorar cuánto hay de crítica y cuánto de poca fe. Nos encontraremos también con estas situaciones, seguro, y tenemos que convertirlas en revulsivo para seguir adelante con más fuerza.

Ya estamos cerca, tenemos las ideas claras, ordenadas; tenemos los apoyos que necesitamos…….ahora es el momento de preparar las mejores galas porque llega: La presentación. 

Pero tomemos un pequeño respiro, eso lo veremos en la Fase IV.